lunes, marzo 2
Ya no dependo de amores,
para ver colores.
Para brillar no necesito,
llenar los rincones.
Uno es siempre el culpable,
de no conocer su templo.
Hay que agarrar lo indispensable,
para parar el tiempo.
.
.
.
Los cafres
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Página Principal
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario