Basta ya de los que estornudan para tu lado, te bañan y después te piden disculpas.
Basta ya de los que cuando ven el arco iris te dicen que hay que pedir tres deseos.
Basta ya de las parejas que para mostrar que se fueron a vivir juntos, graban la mitad del mensaje telefónico ella y la mitad él.
Basta ya de los que siguen usando la palabra “groso”.
Basta ya de los que te piden una birome y te la devuelven toda masticada en la punta.
Basta ya de que sea imposible cambiar 100 pesos a la noche.
Basta ya de los que mueven un poco la copa haciendo que saben de vinos.
Basta ya de los mayores que les preguntan a los chicos “¿Tenés novia?”. Y ante la negativa repreguntan “¿Cómo no tenés?”
Basta ya de los que dicen: “Y bueno, nada…”.
Basta ya de las modelos que dicen que comen “de todo” sin problemas.
Basta ya de las fotos mesa por mesa en los cumpleaños de 15.
Basta ya de de las llamadas telefónicas con discos grabados que te hacen creer que te ganaste un auto.
Basta ya de los que en el cine ocupan los dos apoyabrazos de la butaca.
Basta ya de que en los locutorios te manden a la cabina 8 cuando de la 1 a la 7 están vacías.
Basta ya de los que dicen que Ringo Starr era el peor Beatle.
Basta ya de la gente que todavía sigue discutiendo si se dice septiembre o setiembre.
Basta ya de la gente que te llama por teléfono y en el medio de la charla te dice “Para, te llamo en un toque que tengo otra llamada”.
Basta ya de los dueños de perros que te repiten cada vez que pueden “A mi perro le falta hablar”.
Basta ya de los que te quieren recomendar una película con tanto énfasis, que te la terminan contando entera.
Basta ya de la gente que cuando le contás algo que te pasó, te dice “Y no sabés lo que me pasó a mi, es mucho peor…”.
Basta ya de forrar los cuadernos con papel araña.
Basta ya de los que cuando llueve, caminan con el paraguas mirando para abajo y no se fijan que pueden sacarte un ojo.
Basta ya de los que se ponen anteojos con marco cuadradito para hacerse los intelectuales.
Basta ya de los que dicen la frase “entre comillas” y hacen el gesto con los deditos de las dos manos.
Basta ya de que los médicos escriban las recetas con letra indescifrable, como si fuera un mensaje secreto para el farmacéutico.
Basta ya de la frase: “Pagás vos, que yo no tengo cambio?”.
Basta ya de los conductores de programas deportivos de televisión que para hablarle a la cámara, necesitan tener siempre una pelota de fútbol en la mano.
Basta ya de los que como no saben qué decir, usan la frase “estoy pensando en voz alta”.
Basta ya de los que cuando ven el arco iris te dicen que hay que pedir tres deseos.
Basta ya de las parejas que para mostrar que se fueron a vivir juntos, graban la mitad del mensaje telefónico ella y la mitad él.
Basta ya de los que siguen usando la palabra “groso”.
Basta ya de los que te piden una birome y te la devuelven toda masticada en la punta.
Basta ya de que sea imposible cambiar 100 pesos a la noche.
Basta ya de los que mueven un poco la copa haciendo que saben de vinos.
Basta ya de los mayores que les preguntan a los chicos “¿Tenés novia?”. Y ante la negativa repreguntan “¿Cómo no tenés?”
Basta ya de los que dicen: “Y bueno, nada…”.
Basta ya de las modelos que dicen que comen “de todo” sin problemas.
Basta ya de las fotos mesa por mesa en los cumpleaños de 15.
Basta ya de de las llamadas telefónicas con discos grabados que te hacen creer que te ganaste un auto.
Basta ya de los que en el cine ocupan los dos apoyabrazos de la butaca.
Basta ya de que en los locutorios te manden a la cabina 8 cuando de la 1 a la 7 están vacías.
Basta ya de los que dicen que Ringo Starr era el peor Beatle.
Basta ya de la gente que todavía sigue discutiendo si se dice septiembre o setiembre.
Basta ya de la gente que te llama por teléfono y en el medio de la charla te dice “Para, te llamo en un toque que tengo otra llamada”.
Basta ya de los dueños de perros que te repiten cada vez que pueden “A mi perro le falta hablar”.
Basta ya de los que te quieren recomendar una película con tanto énfasis, que te la terminan contando entera.
Basta ya de la gente que cuando le contás algo que te pasó, te dice “Y no sabés lo que me pasó a mi, es mucho peor…”.
Basta ya de forrar los cuadernos con papel araña.
Basta ya de los que cuando llueve, caminan con el paraguas mirando para abajo y no se fijan que pueden sacarte un ojo.
Basta ya de los que se ponen anteojos con marco cuadradito para hacerse los intelectuales.
Basta ya de los que dicen la frase “entre comillas” y hacen el gesto con los deditos de las dos manos.
Basta ya de que los médicos escriban las recetas con letra indescifrable, como si fuera un mensaje secreto para el farmacéutico.
Basta ya de la frase: “Pagás vos, que yo no tengo cambio?”.
Basta ya de los conductores de programas deportivos de televisión que para hablarle a la cámara, necesitan tener siempre una pelota de fútbol en la mano.
Basta ya de los que como no saben qué decir, usan la frase “estoy pensando en voz alta”.
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