Es inevitable. Cada vez que trato de sacarte de mi cabeza lo que logro es tenerte más presente. Me imagino lo que puede llegar a pasar por tu mente, en la cual yo no estoy más. Y nunca más voy a estar. Cuando estoy en compañía por momentos me olvido completamente de vos, pero en soledad se vuelven contra mí los recuerdos, las cosas que pasamos juntos: cada palabra; cada mirada; cada beso; cada calle caminada, llegan como una piña, me siento en un ring, a punto de perder contra mí misma. En el segundo round y ya sin fuerzas, me digno a seguir, con la frente en alto. Ya sin nada más que perder, porque A VOS ya te perdí.
Y no quiero ni siquiera intentar (una vez más) recuperarte, sólo quiero y necesito de una buena vez por todas sacarte de mí (mente-alma-corazón) para poder empezar de cero; para volver al punto donde estaba antes de que te cruces en mi vida. Para no tener que mirar atrás y recordarte con tanta tristeza, sino como algo lindo que pasó, pero que tuvo un final no tan lindo. Ya acepté que pasó, lo difícil es ponerle un punto final, borrón y cuenta nueva.
Yo con la mayoría de las cosas tengo una pésima memoria, ¿Por qué con esto me funciona y perfectamente? Recuerdo cada detalle como si fuese ayer. BASTAAAAAAA ! . ← (punto final)
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