Soy masoquista. Lo se, lo admito (aunque mucho/as no, YO SI). Tengo dos extremos, dos opuestos. En un lado todo lo que una persona "coherente" desearía. En el otro, lo que una persona masoquista desearía. Y obviamente, prefiero lo último. Lo que me cuesta. Lo que me histeriquea, que si, que no, que nose, chau, hola, OK. Dijo una amiga que si me cuesta al final (si lo consigo) lo voy a disfrutar más. Y tiene razón (espero). Mientras tanto sigo auto"pegándome".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario